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*Tatiana Roa Avendaño – ambientalista 19 de enero de 2010

Ilustración: Niño del Pacífico, Angie Vanessa Cárdenas Roa http://www.acdesign.tk

Publicado: Desde Abajo No. 153 “Cambio climático. ¡Nos quemamos! Enero 20 – febrero 20 de 2010 http://www.desdeabajo.info


Copenhague pasó y dejó una gran decepción entre quienes han creído en las negociaciones climáticas iniciadas en Río de Janeiro hace casi dos décadas. Por el contrario, lo sucedido no hizo más que confirmar el por qué de nuestro excepticismo con estos certámenes. Pero ¿Por qué no avanzaron las negociaciones? ¿Qué rol asumió el gobierno colombiano? ¿Qué expectativas y preocupaciones surgen luego de la COP 15? ¿Hay otros caminos?

Luego de varios días de sesiones, la Décimoquinta Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 15) terminó con un lánguido acuerdo presentando al final de la cumbre, por los Estados Unidos y concertado algunas otras gobiernos, entre ellos China, India, Brasil, Sudáfrica. El “Acuerdo de Copenhaguen” no contempla metas ni compromisos vinculantes. Claramente lo expresó Obama ante un grupo de periodistas: “las negociaciones que tuvieron lugar hoy aquí no nos comprometen legalmente a nada”. En esta forma, se le daría “jaque mate” a esta última fase del proceso de negociación, corroborando que no existen mayor interés por parte de los países responsables del cambio climático en aceptar las transformaciones que se precisan para “enfrentar” este gran problema global y, por el contrario, se seguirán promoviendo falsas soluciones fundamentadas en el mercado, haciendo de la atmósfera, el aire y las selvas una mercancía para los negocios “verdes”. Haciendo “más grave el remedio que la enfermedad”.

La delegación oficial de Colombia no ha estado ajena a esta lógica. En vez de presentar iniciativas que detengan la amenaza que ya se siente en nuestro territorio nacional (por su geografía, su posición como país ecuatorial y una importante extensión sobre los mares, es altamente vulnerable) ha optado por respaldar los mecanismos de mercado. La posición oficial de Colombia se pliega a la posición dominante para acceder a los fondos económicos que promueven la Convención y el Protocolo de Kyoto.

En Copenhague, como en otros temas de la política latinoamericana, Colombia estuvo en total contravía de otros países de la región que no sólo hicieron una importante crítica a esta mirada mercantil del problema climático sino que llevaron propuestas novedosas para enfrentarlo. Ecuador con la Iniciativa Yasuní; y Bolivia que demandó el reconocimiento de la deuda climática y propusó un Tribunal por la Justicia Climática, ideas surgidas desde los pueblos de los dos países.

Lea el texto completo. Copenhaguen – cambio climático – 2010_ Tatiana


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Tatiana Roa Avendaño

ambientalista colombiana

e-mail: totuma07@yahoo.com

cableado tendido eléctrico barrios populares. Barranquilla Colombia (2002)

A inicios de la década de 1990, América Latina realizó profundas reformas estructurales que propiciaron la privatización de empresas públicas, la reestructuración de los mercados y la desregulación de algunos sectores.

Las reformas provocaron cambios drásticos en los regímenes de inventivos a la producción y al comercio y en las estrategias y formas de inserción de las empresas transnacionales en las economías de la región. Las reformas fueron orientadas por las instituciones financieras internacionales y la banca multilateral de desarrollo con el argumento de mejorar la eficiencia de los servicios públicos y acceder a la inversión extranjera, entre otros sectores, en el de la electricidad.

En América Latina, tanto el Banco Mundial (BM), como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) condicionaron sus prestamos para que se asumiera un esquema de desregulación y privatización, de manera que los países asumieran un modelo único de reforma del sector eléctrico similar en todas partes del mundo.

cableado barrios populares. Barranquilla (2002)

Además la liberalización de los servicios de energía hacía parte de los principales ingredientes de las negociaciones del Acuerdo General para el Comercio de Servicios (AGCS, o GATS, in inglés)1. En muchos casos, estos esquemas se presentaron como políticas encaminadas a reducir la pobreza. De esta forma, gran parte de los países de América Latina, se vieron arrastrados por las tesis del liberalismo económico representadas en el modelo aperturista y neoliberal, bajo el supuesto que serían una salida a los problemas socio económicos y de desarrollo del continente.

Baje el texto completo. Sector eléctrico en Ecuador y Perú

*Tatiana Roa Avendaño, ambientalista Ilustración: Selva o petróleo. Angie Vanessa Cárdenas Roa http://www.acdesing.tk

Con el nombre Ronda Colombia 2010, la Agencia Nacional de Hidrocarburos ha denominada la nueva ofensiva petrolera sobre prácticamente todo el territorio colombiano. Con la oferta de 170 bloques petroleros, que atraviesan el país de norte a sur y de este a oeste, se lanzó el día de ayer la Ronda, la Agencia espera comenzar a recibir las primeras ofertas de las empresas petroleras, desde mediados del próximo año.

Aquí no se salva nada, ni la Amazonía, ni las sábanas caribeñas, ni las cuencas de los principales ríos colombianos, el Cauca y el Magdalena, ni las selvas del Catatumbo, ni el piedemonte llanero y amazónico, ni las profundas aguas del Mar Pacífico, es tan agresivo el plan petrolero, que prácticamente se estaría ofreciendo casi todo el mar Caribe colombiano, incluido el paradisíaco archipiélago de San Andrés y Providencia. Nada, nada será respetado por parte de los Señores de la Agencia, que sólo ven en los diversos territorios colombianos, potencialidades para desarrollar una industria petrolera.

Mientras en Ecuador se discute como dejar el crudo en el subsuelo, en Bolivia se propone un tribunal de justicia climática y las comunidades amazónicas plantean parar la actividad petrolera en su territorio, Costa Rica, desde hace algunos años, se declaró un país libre de petróleo y, en el mundo científicos, comunidades tradicionales y ambientalistas alertan sobre la catástrofe climática producto de la quema del petróleo y la deforestación muchas veces provocada por la expansión petrolera. Colombia da la espalda a esta realidad y “vende” el país al mejor postor petrolero o, quizá mejor decir, al menos malo.

La situación ambiental colombiana no está fácil, de un lado las cuadrículas mineras dibujaron cada rincón del país y cuadrillas de ingenieros y geólogos rondan los campos, los transgénicos se han impuesto sin mayor resistencia, la agroindustria de la caña, la palma, las flores, y el banano para la exportación se tomaron las mejores tierras del país desplazando a sus pobladores locales, el desarrollo de las hidroeléctricas colonizó la mayor parte de los ríos del país y en la última semana, en el Congreso de la República sigue empecinado en cambiar el texto del Referendo del Agua, haciendo oídos sordos a los más de dos millones de personas que lo respaldaron.

La gran máquina del extractivismo resuena en Colombia. Es preciso detener ahora la Ronda Colombia 2010, antes que a mediados del próximo año se empiecen a conceder los contratos petroleros. Hay que rodear las campañas en defensa del territorio, por ello nada puede ser más importante que acompañar al pueblo U´wa ejemplo de resistencia a la industria del petróleo. Es tiempo para fortalecer las articulaciones locales, regionales y nacionales, es preciso potenciar las propuestas que en los territorios construyen los pueblos ligados a la tierra, al agua, a la naturaleza. Estas son las reales alternativas para salir de está dura encrucijada.

*Tatiana Roa Avendaño – Ambientalista colombiana.

Amigos de la Tierra Colombia

Dibujo collage Niña Zapatista de Angie Vanessa Cárdenas Roa http://www.acdesing.tk

Quito, febrero 22 de 2009

Dignidad Rebelde

El primero de enero de 1994 marcó un hito para los movimientos sociales en el mundo. Ese día se produce el levantamiento zapatista en Chiapas con la toma de San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México) y se difunde la Declaración de la Selva Lacandona como carta de presentación del EZLN. Este hecho marca una ruptura en los movimientos sociales, estableciendo un nuevo momento y nuevas reinvidicaciones en la dinámica social. El ¡ya basta¡ de los zapatistas resuena no sólo en el pueblo mexicano sino en los pueblos del mundo. Este llamamiento es una invitación a relacionar globalización planetaria y marginalización de los desposeídos y las desposeídas.

Lea el texto completo. los mundos locales ante la crisis

Navegando el Pacifico

17 enero 2010

Tatiana Roa Avendaño Amigos de la Tierra Colombia (octubre 2007)

Ilustración: “Niño del Pacífico” de la serie Niños de Angie Vanessa Cárdenas Roa

"Niño del Pacífico" de la serie Niños de Angie Vanessa Cárdenas Roa

Del 29 de septiembre al 8 de octubre del presente año se realizó entre las poblaciones de Buenaventura (Valle del Cauca) y Tumaco (Nariño), región conocida como El Pacífico Sur colombiano, la Navegación por el Pacífico, actividad promovida conjuntamente entre el Proceso de Comunidades Negras, PCN y CENSAT Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia.

En un recorrido entre el mar, los esteros, las selvas de manglar y las bocanas de importantes ríos del Sur del Pacifico, como el Micay, el Yurumanguí, el Patía, el Tapaje, el Naya, el Mira, nos fuimos encontrando en poblados y veredas con delegados de los Consejos Comunitarios, máximas instancias de administración del territorio, y miembros de las comunidades; a manera de foro ambulante que recorriera poblados y comunidades con el fin de caminar la palabra de los habitantes de esta región.

Lea el texto completo. Navegando el pacífico

* Tatiana Roa Avendaño.

Censat Agua Viva 2005

Ciénaga Grande de Lorica. Paisaje. Noviembre 2009

Colombia es un país de regiones, de contrastes, de montañas y valles, de ahí la diversidad de productos del campo. Esta diversidad geográfica, de ecosistemas, de climas y el modelo de producción agrícola imperante hizo que las regiones colombianas se especializaran en cultivar ciertos productos agrícolas, de ahí que existan regiones cafeteras en las zonas de ladera, de caña de azúcar en los valles, de algodón y sorgo en las sabanas y valles cálidos, las altas montañas han producido papa y cereales como el trigo y la cebada, de manera, que si bien, la imposición del modelo de agricultura de la revolución verde especializó a las regiones, el país pudo garantizar de alguna manera un autoabastecimiento de alimentos.

Lea texto completo. Lo local ante la globalización

Martes, 5 de julio de 2005 – 22:35 GMT

Escocia: de cumbres y sherpas

Juan Carlos Pérez Enviado especial de BBC Mundo a Edimburgo

Fotografías: Tatiana Roa Avendaño

Las calles de Edimburgo están relucientes. En Princess Street, la principal vía comercial de la ciudad escocesa, todo luce normal. El único indicio de que algo fuera de lo común puede estar sucediendo son algunas vallas metálicas que bloquean una de las vías laterales.

Los manifestantes y los policías se encontraron en el centro de Edimburgo. El lunes en la tarde fue un poco distinto. Ese día, el enorme e intrincado monumento dedicado al escritor Walter Scott y situado en Princess Street, fue testigo de algunas “escaramuzas” entre la policía británica y manifestantes anti globalización. De ello también fue testigo Andy, un hombre que se gana la vida tocando la gaita en las esquinas de Edimburgo. Hacia las dos de la tarde de ese día, Andy tuvo que cerrar el cajón donde recoge las monedas de los turistas y alejarse de la pensativa estatua de Scott porque, como el mismo lo describe, “hell broke loose”. Dependiendo de con quien se hable, el énfasis sobre lo ocurrido varía. Una activista dijo que simplemente se trataba de un grupo de jóvenes que estaban bailando samba y que fueron detenidos por la policía cuando se movían por la calle. Si se le hace caso a los periódicos tabloides escoceses, eran centenares de anarquistas violentos que buscaban crear el mayor caos posible. Por la radio, voceros de Greenpeace dijeron que las autoridades habían tenido la mano bastante “pesada”. Por su parte, la policía dijo que su respuesta solo había sido “robusta”.

En Princess Street ocurrieron las principales escaramuzas. Es martes y Andy esta de nuevo en su sitio habitual, haciendo maullar su gaita, mientras nada a su alrededor indica que en Gleneagles, a solo una hora de Edimburgo, ocho de los hombres más poderosos del mundo se reúnen desde este miércoles en la cumbre del G8.

La cumbre alterna Para encontrar otro signo de que algo fuera de lo normal ocurre hay que bajar por High Street, la calle que cruza el sector antiguo de Edimburgo, hasta llegar el edificio del nuevo parlamento escocés, un delirio modernista que contrasta muy bien con las casas de la ciudad vieja. La fachada frontal del parlamento es un panal de vallas protección con pequeños enjambres de policías de amarillo. Por lo demás, todo luce normal. El verdadero movimiento está en la parte trasera del congreso, donde, en otra edificación modernista en forma de domo, se realiza una discusión más de uno evento que vienen acompañado a las ultimas cumbres del G8 como una sombra: las cumbres alternas. Diversas organizaciones no gubernamentales (como Oxfam, Christian Aid, Amigos de la Tierra, etc.), así como organismos las Naciones Unidas como UNICEF, realizan reuniones paralelas, con las que buscan llamar la atención sobre los temas que, creen, deberían estar en la agenda de los mandatarios de los países industrializados durante sus cumbres.

Vallas protegiendo la zona del Parlamento. Tatiana Roa, colombiana y activista de Amigos de la Tierra, es una veterana de estas reuniones. Ella cree que con ellas se ha logrado, en casos como Cancún y Seattle, “quebrar” el monopolio de cumbres como las del G8. Pero lo que llama la atención de la reunión en Escocia es que, quizá por primera vez, la agenda del Grupo de los Ocho parece coincidir con la de un sector de las organizaciones sociales. Aunque en vez de agenda del G8 habría que hablar de la agenda de Gran Bretaña, que en su calidad de presidente rotatorio de la cumbre, decidió poner a la cabeza el tema de la pobreza en África. Para muchos analistas, todo esto tiene nombre propio: el primer ministro Tony Blair, que desea ganar algo de la confianza perdida con el publico británico por temas como el de la invasión a Irak. Por ello, el gobierno británico ha dado su apoyo entusiasta a los conciertos de Live 8, organizados por Bob Geldof, así como algunas de las marchas de protestas.

“Ellos son políticos. No hay que verlos como profetas. Se mueven porque hay intereses”

Tatiana Roa, activista de Amigos de la Tierra De hecho, en la multitudinaria marcha “Make poverty history” (Que la pobreza sea historia) del sábado pasado por las calles de Edimburgo, participó el ministro británico para Desarrollo Internacional, Hilary Benn. Ese mismo día, también en Edimburgo, el poderoso ministro de Economía británico, Gordon Brown (quien también se la ha jugado de lleno por el tema de pobreza y África) hablo sobre el tema en una reunión de la ONG Christian Aid. Alianzas incómodas Tatiana Roa ve con desconfianza esta alianza. “Ellos son políticos. No hay que verlos como profetas. Se mueven porque hay intereses”, indica. Stuart Coupe, británico del Grupo para el Desarrollo de Tecnologías Intermedias, no ve con tanto recelo el proceso de acercamiento. Dice que se viene realizando desde la cumbre mundial del 2002, que ha sido “muy lento y graduado”, y que puede ser un dialogo fructífero. “Los mejores informes sobre el cambio climático se han producido por grupos de la sociedad civil”, asegura. Otros tienen motivos diferentes para desconfiar. Algunos han advertido que se están elevando demasiado las expectativas sobre lo que puede ocurrir en solo dos días reales de reunión. “Los mejores informes sobre el cambio climático se han producido por grupos de la sociedad civil” Stuart Coupe, miembro del Grupo para el Desarrollo de Tecnologías Intermedias “Odio decirlo” escribió el periodista John Simpson, editor de asuntos mundiales de la BBC, “pero toda la evidencia del pasado en cumbres como esta -y las he estado cubriendo desde los años setenta- es que los resultados nunca están a la altura de las expectativas”.

Los sherpas

En Gleaneagles, lo que en ingles se conoce como los “sherpas” -funcionarios de los distintos gobiernos, que tras bambalinas, tratan de lograr acuerdos sobre los puntos fundamentales- siguen trabajando a marchas forzadas para entregar algo sustancioso en las declaraciones que se firmaran al final de la cumbre. Sin embargo, los grandes escollos no parecen estar tanto en el tema de África como en el del cambio climático, donde Estados Unidos sigue terco en su negativa a firmar, o siquiera reconocer, el tratado de Kyoto, que busca regular las emisiones de C02, a las que se culpa del llamado efecto invernadero. Mientras los serpas preparan las declaraciones finales, en Edimburgo y Stirling -una pequeña población escocesa donde acampan muchos de los activistas que han llegado de todas partes del mundo para participar en la cumbres alternativas o protestar- hay otra clase de preparativos.

Todo está listo para la cumbre en Gleaneagles. Decenas y decenas de personas se preparan para viajar este miércoles hasta Gleneagles por tren y bus para intentar manifestarse lo más cerca posible del lugar donde están reunidos los mandatarios de Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Japón, Italia, Alemania, Francia y Rusia. Allí les espera una de los mayores operativos de seguridad jamás vistos en el Reino Unido, con una cerca de seguridad de mas de siete kilómetros de diámetro, centenares de guardias y policías dentro del recinto, así como unos dos mil infantes de marina estadounidense trasladados especialmente a un lugar cercano para garantizar la seguridad de George W. Bush. Andy, por su parte, se sentirá bastante feliz de estar lejos de esa zona, haciendo rechinar su gaita al resguardo del monumento de Walter Scott, en las relucientes calles de Edimburgo.