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Aquí nos vamos a quedar

30 diciembre 2013

¿Qué es la justicia ambiental? Aquí nos vamos a quedar es un documental en el que académicos, activistas y personas afectadas por situaciones de injusticia ambiental, aportan sus visiones y testimonios para responder esta pregunta.

Para ello, el documental recorre localidades de Argentina, Colombia, Kenia, México y el Tíbet, e incluso grandes ciudades en Colombia e Italia. Con formas de vida muy distintas entre sí, la gente de estos lugares nos explica cómo sus realidades cotidianas se ven amenazadas o, incluso, ya no existen. Encontramos, en sus historias, unas pautas comunes que hablan de inequidad en el uso de los recursos locales, de falta de representación de sus puntos de vista en la toma de decisiones, de la falta de oportunidades de participación y, en definitiva, de la imposibilidad de seguir viviendo de acuerdo a sus propias elecciones.

El documental expone dichos aspectos, apoyándose en declaraciones de habitantes de estas comunidades, activistas de las organizaciones que los apoyan, funcionarios públicos y científicos de diferentes partes el mundo. Entre los entrevistados, se cuentan entre otros, Robert D. Bullard; Julio Fierro, Joan Martínez Alier y Tatiana Roa Avendaño. Junto a ellos, conocemos las caras y los nombres menos conocidos de aquellos que no se limitan a sufrir las amenazas, sino que se enfrentan a ellas, se movilizan, y en ocasiones, ganan las batallas por la justicia ambiental.

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Panel de Movimientos Sociales

Tatiana Roa Avendaño

Bogotá, julio 28 de 2012

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Quisiera empezar saludando fraternalmente a todas y todos los militantes del Polo Democrático presentes en esta Conferencia Ideológica y agradecer al Polo Democrático Alternativo por la invitación para estar aquí y poder así compartir algunas ideas.

Ayer conversabamos con algunos algunos amigos sobre la situación de Colombia y el mundo, uno de ellos expresaba que su máxima preocupación era la forma como se estaba derritiendo el Polo, por supuesto él no se refería al PDA, sino que estaba haciendo alusión al Polo Norte. Esto a raíz de observar las imagenes de Groenlandia en donde por primera vez en su historia se ha derritido el 98% del hielo. Tanto así está la cosa que un casquete polar de un tamaño monumental se desprendió la semana pasada del Polo Norte.

No estoy haciendo estas referencias sólo para entrar con Uds. en más confianza sino porque en realidad, quisiera plantear algunas preocupaciones que nos ocupan a ambientalistas, defensores de los territorios, luchadores sociales que han incorporado entre sus repertorios de lucha las preocupaciones ambientales.

Empezaré esta reflexión mencionado un hecho que nos ha causado profunda indignación, y es el anunció del presidente de la República de declarar 17,6 millones de hectáreas del Chocó, Amazonas, Guaviare, Guainía, Vaupés, y Vichada como Reserva Estratégica Minera.

Lo irónico del asunto es que la noticia se dio al final de la Cumbre de la Tierra Rio + 20, cuando que Río de Janeiro, los gobiernos de un lado, y los movimiento sociales de otro, discutían la forma de afrontar la crisis ambiental, social y climática que enfrenta la humanidad. Para Santos más que comprender la importancia ambiental y el enorme potencial natural y cultural de nuestras selvas que nos tendrían que poner a pensar en cómo construir alternativas de desarrollo, sólo vé en estas regiones una bolsa de minerales estratégicos como el uranio, el coltán, el oro, el cobre y el platino que de acuerdo a él ofrecen grandes posibilidades para el desarrollo de Minería Sostenible.

Con estas últimas medidas, el presidente multiplicó por más mil las áreas de reserva estratégica minera del país y estaría decretando, como dijo recientemente el ex ministro Manuel Rodríguez Becerra, el principio del fin de la riqueza biológica y cultural de la Amazonía oriental colombiana, así como de las otras áreas incluidas en esta declaratoria, ubicadas en el Chocó y en la Orinoquia.

Lo que pasa hoy, tiene antecedentes en otros gobiernos anteriores y se continua profundizando en este. En los ocho años de Uribe, la superficie de hectáreas con título minero pasó de 1,13 millones, en 2001 subió a 8,53 millones de ha. autorizadas para hacer exploración minera en diciembre de 2010. Es decir, casi el doble de las utilizadas en actividades agrícolas (4.9 millones de hectáreas).Y las hectáreas tituladas en los páramos se duplicaron con creces. Hoy en día, 6.3% de las hectáreas en los páramos (122 mil) están tituladas. Uribe Vélez se demoró más de 8 meses para sancionar la ley que prohibía la explotación de la minería en los páramos, plazo que aprovechó para que se firmaran 1.900 contratos mineros en los páramos y se renovaran otros contratos. De acuerdo a la Upme, ya en el año 2010 se encontraban en trámite 54.600 polígonos, correspondientes a un área de 26 millones de hectáreas (equivalentes al 22,8% del territorio nacional).

Los proyectos y las transnacionales petroleras avanzan ahora por los campos colombianos. Este año se realizará la Ronda 2012 que está ofreciendo 115 nuevos bloques petroleros dispersos por todo el territorio nacional. Del total de bloques ofrecidos, 12 se encuentran costa afuera y los restantes en territorio continental, en áreas montañosas y selváticas. Estos bloques sumarán una sustancial área a la ya adjudicada en la Ronda 2010 en la que fueron concesionadas para la exploración de petróleo y gas en Colombia más 20 millones de hectáreas.

Lo que nos coloca en un escenario cercano a contar con más de 30 millones de hectáreas en exploración y alrededor de 2,5 millones en explotación petrolera que si las sumamos con las mineras y las de la agroindustria, significarán un cambio radical del mapa territorial y profundos conflictos sociales, ambientales, económicos. Esto exige al Polo Democrático Alternativos un profundo reto para dar respuestas y acompañar a las comunidades, a los pueblos indígenas, a los campesinos, a los afros, a las comunidades urbanas y demás poblaciones directamente afectadas.

Para leer la ponencia completa: ponencia polo tatiana roa

Tatiana Roa Avendaño*. Censat Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia.

Ilustración: Angie Vanessita Cárdenas Roa. Soplo de Luna. http://www.acdesign.tk

Soplo de luna. Angie Vanessita. http://www.acdesign.tk

 

El pasado 17 de marzo, el ministro de Minas y Energía Carlos Rodado informó al país, que la empresa Greystar retiraba la propuesta técnica y la solicitud de licencia ambiental del proyecto Angostura ubicado en el páramo de Santurbán. Esta noticia, sin precedentes en la historia del país, motivó expresiones de alegría de ambientalistas, organizaciones sociales y ciudadanía en general, que habían manifestado su desacuerdo por el desarrollo minero a cielo abierto en pleno corazón de uno de los principales páramos del país y que provee de agua a más de 2,5 millones de personas. No pasaron más de 24 horas, para que la empresa canadiense desmintiera las declaraciones del ministro Rodado y aseverara que no renunciaría a extraer el oro que yace en las entrañas de las altas montañas del Gran Santander, aunque reconocía que su actual proyecto Angostura contenía fallas técnicas y ambientales. La conclusión de su pronunciamiento fue que se dedicaría a la minería subterránea.

La actitud de la trasnacional minera tuvo diversas interpretaciones: algunas personas la vieron como una trampa, mientras otras la consideraron como una señal de un primer round ganado por el movimiento social en defensa del agua. No sólo obligó a la empresa a echar atrás su proyecto emblema, sino también a admitir sus flaquezas y falencias; a su vez, condujo al Ministerio de Minas y Energía a aceptar que no puede adelantarse la minería en páramos y, lo más importante, puso a Colombia a hablar en otros términos sobre la minería y mostró que la solidez de un movimiento con amplio respaldo social y ciudadano son claves en la defensa del territorio. Sin duda, este reverzaso de la minera norteamericana era resultado de la fuerte presión social, algo tenían que hacer si pretendía seguir en la región.

Lo cierto es que el pueblo santandereano ya había tomado una decisión: no conceder la licencia social a la megaminería en el páramo de Santurbán. Esto fue claro con la manifestación masiva del 25 de febrero, cuando más de 30 mil personas marcharon en Bucaramanga bajó una sola consigna: “agua si, oro no”, que sería la cuarta movilización que en menos de un año se presentaba en esta ciudad. También hubo movimiento en Cucutá, Pamplona, Bogotá y Cartagena, ciudades donde los activistas y líderes sociales rechazaron en el marco de la protesta contra Angostura, la política minera del gobierno de Juan Manuel Santos. La lucha por Santurbán abrió el debate nacional sobre la minería y con ello transformó el panorama de los meses anteriores, en los que no parecía existir ningún reparo ante la locomotora minera.

Pero bien. Muchas amenazas permanencen para el páramo, el subpáramo y las formas de vida locales, porque la Greystar permanece en el territorio y porque, además, hay otras empresas con títulos mineros, entre ellas Ventana Gold, que les dan derecho a explorar las montañas de la Provincia de Soto Norte, también en Santander.

No obstante, interesa destacar algunos elementos de las jornadas que condujeron al cambio de posición de la Greystar, que hacen parte del balance positivo con el que hoy cuenta el pueblo de Santander, y en este contexto, los aportes del movimiento del agua en el departamento. Cómo su lucha se constituye hoy en un referente que anima y recrea los diversos procesos de resistencia a la minería, contra el despojo y en defensa del territorio que existen en el país.

 

Sigue texto completo VER: El proyecto Angostura. Sin licencia social

Tatiana Roa Avendaño*. Censat Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia.

Ave Fenix

Ave Fenix. Ilustración Angie Vanessita. http://www.acdesing.tk

Ilustración: Ave Fenix. Angie Vanessa Cárdenas Roa. www.acdesing.tk

 

No deja de asombrar la resistencia social que ha provocado el proyecto minero Angostura en el páramo de Santurbán en Santander. Medios de comunicación, editorialistas, blogs y las redes sociales virtuales no paran de hablar sobre este fenómeno social. No es para menos: el pasado 25 de febrero, 40 mil personas salieron a las calles de Bucaramanga para manifestar su descontento por el proyecto de gran minería a cielo abierto que amenaza con herir el corazón del páramo. Unidos en la consigna “agua si, oro no” recorrieron la ciudad haciendo sentir su posición. No era la primera movilización; con ésta ya eran durante el último año cuatro las marchas realizadas para demandar que se archive el proyecto minero, desde que se constituyó el Comité en Defensa del Páramo de Santurbán1.

Sin duda, quienes nos oponemos a la locomotora minera y particularmente a la minería en alta montaña y en territorios esenciales para la producción alimentaria o de agua, consideramos que es necesario seguir su ejemplo. Pero, ¿por qué este movimiento? ¿Cuáles son sus antecedentes, sus motivaciones, su historia?

Un antecedente: La defensa del Páramo El Almorzadero

Un importante antecedente de la resistencia a la minería en alta montaña, es la lucha campesina contra un proyecto minero de carbón antracítico en el Páramo El Almorzadero. Desde hace dos décadas en la Provincia de García Rovira en Santander, organizaciones sociales, comunitarias, campesinas, ambientalistas y de mujeres, han mantenido un proceso para impedir que esta minería se establezca en las altas montañas del municipio de Cerrito. Aunque una empresa minera logró instalar sus campamentos y abrir 6 módulos a inicios de los noventa, ante las promesas incumplidas de la empresa y los impactos ambientales que ya empezaban a evidenciarse con la sola instalación de las bocaminas, la comunidad dijo “basta a la minería en el páramo” y decidió emprender una ardua defensa por el agua y por este complejo montañoso.

El comité está constituido por organizaciones sindicales, ambientalistas, defensoras de los derechos humanos, estudiantiles, de campesinos, de mujeres, de acueductos comunitarios, populares, barriales, entre otras.

 

Lea el texto completo. Minería Santurban

 

Por: Jaime Moreno Quijano y Tatiana Roa Avendaño

Bogota, Enero 14 de 2011

Ave Fénix. Diseño Angie Vanessita. http://www.acdesign.tk

El 30 de noviembre, un terraplén del Canal del Dique se rompió a la altura de Santa Lucía, y el agua inundó gran parte del sur del Atlántico. Lo ocurrido podría tener mayores dimensiones que lo sucedido en el 2005 en New Orleans al paso del Huracán Katrina. Al menos 4 poblados del departamento del Atlántico quedaron sepultados bajo el agua y seguramente tendrán que ser reubicados. El 5 de diciembre, en Bello, Antioquia, un alud de tierra sepultó un barrio y decenas de personas (se estima que al menos un centenar) fallecieron. A mediados de diciembre, Gramalote un tradicional pueblo de Norte de Santander con 150 años de establecido fue literalmente “comido por la tierra” luego de que una falla geológica saturada de agua se desplazará y lo destruyera por completo. En la Renta (Lebrija, Santander), otra falla geológica que se anegó por las intensas lluvias destruyó más de 3 Km. de la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja, dejando cerrada esta importante arteria vial que comunica el puerto fluvial petrolero con los santanderes. A la fecha de publicada esta nota, la vía seguía sin ser reparada.

 

Lea el texto completo: Crisis ambiental nacional

 

 


Comunicado del Referendo por el Derecho Humano al Agua

Navegando el Sinú - Campaña por el Referendo del Agua, 2008

¡ LA CORTE CONSTITUCIONAL NOS DA LA RAZON!!!

Sobre el pronunciamiento de la corte constitucional a propósito del “referendo reeleccionista” y sus efectos sobre el “referendo del agua”
La decisión proferida por la Corte Constitucional el pasado viernes 26 de febrero sobre la constitucionalidad del referendo reeleccionista, le recordó al cuerpo legislativo que él esta privado de la facultad de modificar vía referendos la Constitución y que se encuentra limitado por el principio de la DEMOCRACIA, para introducir reformas al texto propuesto por los ciudadanos y ciudadanas, argumento que convalida nuestra interpretación y exigencia de respeto al texto original avalado por más de dos millones de firmas a nivel nacional.
La sentencia es una clara manifestación de la separación de poderes sobre la cual se estructura el Estado Colombiano, la Corte en cumplimiento de su principal función “la guarda a la integridad y supremacía de la Constitución” emitió un fallo que protege varios de los principios fundamentales del Estado Social de Derecho: “la democracia, la separación de poderes y el debido proceso”.
Nuestro alto tribunal retoma su línea jurisprudencial, para determinar que el poder de reforma es limitado y que un acto reformatorio de la Constitución no puede convertirse en un medio para sustituir los postulados básicos sobre los cuales se construyó el pacto político de 1991.
La Corte Constitucional determina en este histórico pronunciamiento, los requerimientos esenciales que le hará a cualquier iniciativa de origen popular que pretenda reformar la Constitución y en este sentido nos recuerda que debemos cumplir con las exigencias contenidas en la Constitución, en las leyes estatutarias de mecanismos de participación ciudadana y partidos y movimientos políticos, y en el propio reglamento del congreso, normas que siempre se han tenido en cuenta por quienes impulsamos esta iniciativa con el objetivo de brindarle la mayor seguridad jurídica a este trámite surgido de la verdadera participación ciudadana.
El referendo del agua ha fluido y fluye de manera transparente, democrática, participativa y pluralista, ha instado a los diferentes organismos y sobre todo al órgano legislativo a cumplir con el debido proceso y a respetar la iniciativa de origen ciudadano, hoy más que nunca demandamos y exigimos el respeto a nuestra propuesta y esperamos confiados y confiadas la decisión del Congreso y de la Corte Constitucional si nuestro referendo es convocado.
La democracia se hace en movimiento y participando, exigiendo y construyéndola en el diario vivir con la paciencia de la gota de agua, con la agilidad de su viaje por recovecos, con su movimiento permanente y su transparencia.
Construir una democracia basada en el bien público, en el bien común, solo es posible manteniendo nuestro vínculo con la fuente de la vida, el agua. La sociedad colombiana se tiene que reconciliar en ella, con su conservación y protección, y tiene que garantizar que cada colombiana y cada colombiano accedan al agua potable necesaria para vivir con dignidad, sin discriminación y eso solo es posible con la movilización ciudadana y comunitaria.
El agua es un derecho humano fundamental, defendamos nuestro Referendo popular.
Cordialmente,
Rafael Colmenares, ECOFONDO, Vocero del Comité; Oscar Gutiérrez, UNION NACIONAL DE USUARIOS DE LOS SERVICIOS PUBLICOS; Tatiana Roa Avendaño, CENSAT Agua Viva – AMIGOS DE LA TIERRA; Javier Márquez, PENCA DE SABILA; Martha Cañón AVOCAR; Héctor Gañán ONIC; Cristo Miranda ACUEDUCTOS COMUNITARIOS; Humberto Polo SINTRAEMSDES.
Marzo 3 de 2010

En Lorica!

1 marzo 2010

Mercado de Lorica. Foto: Tatiana Roa Avendaño

Lorica, agosto 2009

Tatiana Roa Avendaño*
“Cuando se extrae el petróleo llora la selva”, dice un jóven estudiante del Liceo Politécnico del Sinú, “eso lo leí en un texto que habla sobre el pensamiento U´wa”, afirma con convicción. “No somos conscientes de lo que estamos provocando en esta loca carrera que no respeta los tiempos de la vida”, continua el muchacho. La idea de un reloj que corre de prisa, de un tiempo que fluye más rápido que los ritmos geológicos resonaba en sus cabezas.
Esta conversación se da una mañana sabatina en un taller con jóvenes de esta institución educativa que forma niños desde el preescolar hasta graduarlos de bachilleres. Su énfasis es la educación ambiental. Él como otros 45 jóvenes participan en un proyecto educativo anual llamado: “energía, comunidad y ambiente”.
Las jovencitas y los jovencitos harán un recorrido, esta próxima semana, desde Lorica hasta Cartagena, visitarán la estación Coveñas del oleoducto Caño Limón Coveñas, la refinería de Cartagena, la zona industrial de Mamonal y otros proyectos industriales. Visitarán también comunidades y territorios afectados por éstos proyectos.
Aprovechando mi tiempo en Lorica, un viejo puerto ribereño, que atrajó una importante migración de origen libanés, cuando se extraían finas maderas hacia Cartagena e incluso Europa, me fui a conversar esa mañana con los jóvenes. Dispuesta con 4 videos cortos, que recientemente realizó Felo, artista cubano (www.behiquealto.com), para Oilwatch (www.oilwatch.org), en el marco de la Campaña del Yasuní, para “dejar el crudo en el subsuelo”.
Las preguntas y las reflexiones de los jóvenes, me sorprendían gratamente. “Mantener el crudo en el subsuelo?”, se pregunta otro jóven. “Por supuesto”, responde una jovencita, “por qué tenemos que vivir a costa del territorio y la cultura de otros, tenemos que pensar en transformar nuestras vidas”, expresa con certeza. “Pero, cómo?” se pregunta otro. “No tengo respuesta pero es necesario, estamos destruyendo el planeta”, plantea la niña, “es claro que los pueblos indígenas y campesinos son los que sufren de los proyectos energéticos”, afirma categóricamente. “O sino, quien puede vivir con ese “lago” de petróleo apestoso que vivimos en el video”, concluye otro.
Preguntas, reflexiones, propuestas van surgiendo entre estos adolescentes, en la medida que vemos el material audiovisual. Uno a uno, expresan sus preocupaciones.
Urrá, U´was,  emberá,  petróleo,  consumo, territorio, naturaleza, ciclos naturales, dinámica hídrica, son palabras que mencionan con seguridad, con conocimiento, están llenas de contenido, no son jóvenes que ignoren lo que pasa en su país, en su región, hablan del río, de los conflictos ambientales, de la energía, con una propiedad que asombran.
En medio del debate, Encho, un quinceañero ecologista y bailarín de ritmos de su región, repite recogiendo un pensamiento que vemos en uno de los videos:  “nunca la noche fue más oscura que al amanecer”. No hay duda, con jóvenes así, es posible que estemos próximos a reaccionar y cambiar la ruta.