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Abrigando futuros

26 octubre 2013

Moratoria petrolera: el carácter estratégico de la propuesta. 

Ilustración Angie Vanessita Cárdenas Roa

Ilustración Angie Vanessita Cárdenas Roa

 

 

 

La propuesta de moratoria petrolera, vigente desde los orígenes de la Red Oilwatch, fue presentada en 1996, cuando saltaba a la escena internacional la obligación de tomar medidas para enfrentar el cambio climático. Desde ese año, la propuesta de la moratoria petrolera se recoge en todas las declaraciones internacionales de Oilwatch y en 1997 el tema de discusión fue colocado en el marco del protocolo de Kioto, instrumento internacional con el que los países terminaron construyendo evasivas para frenar la extracción y consumo de hidrocarburos fósiles. La pregunta obvia era, ¿por qué sacrificar nuevas áreas por un combustible que ya no debería extraerse?

 

La moratoria a la exploración petrolera fue planteada como un reclamo y como el ejercicio de derechos, además del llamado a considerar los impactos locales, nacionales y globales: la deforestación y destrucción de las bases de sustento de la gente, la dependencia económica de los países con relación a la extracción de sus reservas y la crisis climática.

 

De la moratoria se avanzó a plantear diferentes estrategias de protección de territorios dejando el crudo en tierra. La propuesta, tal y como fue presentada para el Yasuní, partió de la modalidad de “responsabilidades comunes pero diferenciadas” y nació como una crítica al capitalismo petrolero. Esta Iniciativa recogió en sus orígenes los argumentos y las luchas de las comunidades frente a las políticas y proyectos petroleros de diferentes regiones del mundo.

 

La propuesta lograría, a nivel local, un reconocimiento hacia los pueblos que, con su resistencia, protegen no sólo sus territorios, sino el conjunto del planeta. Además, la necesidad de amparar la resistencia resultaba prioritaria por la creciente corriente nacional e internacional de criminalización a los defensores de la naturaleza.

 

A nivel nacional, la Iniciativa proponía un profundo cuestionamiento al extractivismo. En una coyuntura de apertura a la minería a gran escala, permitía plantear los temas desde la experiencia vivida por el país en materia petrolera. Adicionalmente, buscaba evitar la apertura de la frontera petrolera hacia otros territorios indígenas y áreas protegidas.

 

A nivel internacional, cuestionaba las evasivas y la injusticia ambiental construidas alrededor del surgimiento de los mercados de carbono y en general las políticas neoliberales con relación al clima, cuyas maniobras pretenden bloquear las salidas propias de un capitalismo devastador, aunque ahora enverdecido.

 

En este contexto, la propuesta Yasuní de dejar el crudo en el subsuelo nació con un carácter estratégico crucial: enfrentar el modelo petrolero desmontando su capacidad de imponerse en lo local, expandirse en lo nacional y acomodarse en lo internacional, ocultándose frente las crisis del momento.

 

Las propuestas que se presentan en esta publicación amplían esa misma línea crítica al capitalismo petrolero.

Lea el texto completo Abrigando futuros. La propuesta de la moratoria petrolera

 

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Autores: Tatiana Roa Avendaño y Diego Rodríguez Panqueva

Ilustración de Nadia Granados

Ilustración de Nadia Granados

La Organización de las Naciones Unidas, con su Programa para el Medio Ambiente Pnuma, está proponiendo al mundo desde hace algunos años un nuevo paradigma económico que hoy se conoce como economía verde. Desde 2009, este Programa ha evocado el famoso New Deal de los pasados años 30, promovido por el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt como salida a la crisis mundial de esos años.

Si en ese momento ese New Deal buscaba responder a la famosa depresión, hoy el Green Global New Deal (en castellano, Un nuevo acuerdo verde global) pretende atender “la peor crisis financiera y económica que se haya presentado en generaciones”, como lo dice el Pnuma en el documento que anuncia ese nuevo acuerdo (Barbier, 2009).

Descargue el documento completo: Economía Verde: al calor de las negociaciones del clima

Por: Jaime Moreno Quijano y Tatiana Roa Avendaño

Bogota, Enero 14 de 2011

Ave Fénix. Diseño Angie Vanessita. http://www.acdesign.tk

El 30 de noviembre, un terraplén del Canal del Dique se rompió a la altura de Santa Lucía, y el agua inundó gran parte del sur del Atlántico. Lo ocurrido podría tener mayores dimensiones que lo sucedido en el 2005 en New Orleans al paso del Huracán Katrina. Al menos 4 poblados del departamento del Atlántico quedaron sepultados bajo el agua y seguramente tendrán que ser reubicados. El 5 de diciembre, en Bello, Antioquia, un alud de tierra sepultó un barrio y decenas de personas (se estima que al menos un centenar) fallecieron. A mediados de diciembre, Gramalote un tradicional pueblo de Norte de Santander con 150 años de establecido fue literalmente “comido por la tierra” luego de que una falla geológica saturada de agua se desplazará y lo destruyera por completo. En la Renta (Lebrija, Santander), otra falla geológica que se anegó por las intensas lluvias destruyó más de 3 Km. de la vía entre Bucaramanga y Barrancabermeja, dejando cerrada esta importante arteria vial que comunica el puerto fluvial petrolero con los santanderes. A la fecha de publicada esta nota, la vía seguía sin ser reparada.

 

Lea el texto completo: Crisis ambiental nacional

 

 


Cambio Climático. Diseño: Angie Vanessita http://www.acdesign.tk

El que peca y reza empata”

Industrias extractivas y REDD: legitimando la expoliación y la destrucción

Por: Diego Alejandro Cardona y Tatiana Roa Avendaño

Julio 16 de 2010

El pasado 20 de abril estalló la plataforma petrolera Deepwater Horizon, a 1.600 metros bajo la superficie marina en el Golfo de México, provocando el vertimiento de millones de barriles de petróleo. Las declaraciones de la trasnacional británica BP, informan que la plataforma petrolera bajo su operación está vertiendo 5 mil barriles diarios, pero estas son estimaciones modestas de acuerdo a otras instituciones, que consideran que en realidad podrían estarse vertiendo más de 10 y hasta 30 mil barriles de crudo diariamente, e incluso, “científicos del gobierno (estadounidense) calculan ahora que una cantidad de petróleo igual a la del Valdez puede estar entrando en las aguas costeras del Golfo cada cuatro días”.

Para leer el texto completo redd e petroleras

Fotografía: Recorrido por la Amazonia Ecuatoriana. Angie Vannesa Cárdenas Roa

Por Tatiana Roa Avendaño

Publicado en Petropress editado por Cedib (Cochabamba – Bolivia) http://www.cedib.org/

El pasado 2 de diciembre, en Corferias, en Bogotá, en el marco de la primera versión de Colombia Petroleum Show, el gobierno colombiano, a través de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) lanzó la Ronda Colombia 2010, que consiste en una agresiva oferta de bloques, en todo el territorio nacional, para la exploración y la explotación de petróleo.

Baje el texto completo colombia_petropress

*Tatiana Roa Avendaño – ambientalista 19 de enero de 2010

Ilustración: Niño del Pacífico, Angie Vanessa Cárdenas Roa http://www.acdesign.tk

Publicado: Desde Abajo No. 153 “Cambio climático. ¡Nos quemamos! Enero 20 – febrero 20 de 2010 http://www.desdeabajo.info


Copenhague pasó y dejó una gran decepción entre quienes han creído en las negociaciones climáticas iniciadas en Río de Janeiro hace casi dos décadas. Por el contrario, lo sucedido no hizo más que confirmar el por qué de nuestro excepticismo con estos certámenes. Pero ¿Por qué no avanzaron las negociaciones? ¿Qué rol asumió el gobierno colombiano? ¿Qué expectativas y preocupaciones surgen luego de la COP 15? ¿Hay otros caminos?

Luego de varios días de sesiones, la Décimoquinta Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 15) terminó con un lánguido acuerdo presentando al final de la cumbre, por los Estados Unidos y concertado algunas otras gobiernos, entre ellos China, India, Brasil, Sudáfrica. El “Acuerdo de Copenhaguen” no contempla metas ni compromisos vinculantes. Claramente lo expresó Obama ante un grupo de periodistas: “las negociaciones que tuvieron lugar hoy aquí no nos comprometen legalmente a nada”. En esta forma, se le daría “jaque mate” a esta última fase del proceso de negociación, corroborando que no existen mayor interés por parte de los países responsables del cambio climático en aceptar las transformaciones que se precisan para “enfrentar” este gran problema global y, por el contrario, se seguirán promoviendo falsas soluciones fundamentadas en el mercado, haciendo de la atmósfera, el aire y las selvas una mercancía para los negocios “verdes”. Haciendo “más grave el remedio que la enfermedad”.

La delegación oficial de Colombia no ha estado ajena a esta lógica. En vez de presentar iniciativas que detengan la amenaza que ya se siente en nuestro territorio nacional (por su geografía, su posición como país ecuatorial y una importante extensión sobre los mares, es altamente vulnerable) ha optado por respaldar los mecanismos de mercado. La posición oficial de Colombia se pliega a la posición dominante para acceder a los fondos económicos que promueven la Convención y el Protocolo de Kyoto.

En Copenhague, como en otros temas de la política latinoamericana, Colombia estuvo en total contravía de otros países de la región que no sólo hicieron una importante crítica a esta mirada mercantil del problema climático sino que llevaron propuestas novedosas para enfrentarlo. Ecuador con la Iniciativa Yasuní; y Bolivia que demandó el reconocimiento de la deuda climática y propusó un Tribunal por la Justicia Climática, ideas surgidas desde los pueblos de los dos países.

Lea el texto completo. Copenhaguen – cambio climático – 2010_ Tatiana


Por Tatiana Roa Avendaño totuma07@yahoo.com

Ilustración “Mundo y petróleo” de Angie Vanessa Cárdenas Roa, http://www.acdesign.tk

“Una generación siembra un árbol y la siguiente disfruta su sombra”.

Proverbio chino


El 1° de abril de 2007, el Ministerio de Minas y Energía del Ecuador anunció que el crudo descubierto en el Parque Nacional Natural Yasuní, sería, en una primera opción, mantenido represado en el subsuelo. La idea promovida desde años atrás, por Acción Ecológica y organizaciones indígenas pretendía detener la avanzada petrolera en este santuario natural, refugio del Pleistóceno y habitat de pueblos indígenas no contactados. “Dejar el crudo en el subsuelo” se convertiría en tarea de estas organizaciones que advertían sobre las implicaciones ambientales y culturales que tendría el desarrollo petrolero en este territorio amazónico.

Lea el texto completo. En medio del laberinto