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IMG_6410.JPGPor: Tatiana Roa Avendaño – Coordinadora general de Censat Agua Viva

Don Reynaldo es un agricultor y ganadero que llegó a mediados de los ochenta al Bajo Simacota, un municipio de Santander, buscando dónde trabajar. En la tierra que se asentó, hay vestigios de un antiguo pozo petrolero, abandonado cuando la broca, quedó atrapada en el fondo del pozo. Según dicen, lo perforaron en la pasada década del cincuenta, nunca fue puesto en producción. Allí quedó una profunda fosa de casi dos metros, que se hizo para instalar el taladro y otras facilidades del pozo, que don Reynaldo y su familia han tratado de tapar con madera, pues ahí han caído animales y han muerto.

En lo que fue la antigua plataforma petrolera, don Reynaldo ha sembrado cientos de árboles. Además, su finca es rica en frutales, cultivos y ganado, de manera que quien desconozca la historia no puede ni imaginar que por allí estuvo buscando petróleo la empresa estadounidense Tropical Oil Company, más conocida como la Troco.

Allí vive junto a su familia y luego de muchas violencias por fin comenzó con sus seres queridos y sus vecinos a vivir en paz. Cuentan que por allí, a finales del siglo pasado e iniciando este, vivieron tiempos de zozobra cuando los diversos actores armados del conflicto colombiano se disputaron el territorio. La tranquilidad de la zona fue la conquista de los campesinos de esta región que se propusieron vivir tranquilos en su paraíso.

Sin embargo, en 2011, nuevamente llegó la perturbación al instalarse una empresa de sísmica contratada por la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, aunque sus representantes dijeron a algunas personas del lugar que “iban a hacer unos estudios y que eso no era perjudicial para nadie”. Lo curioso fue además que a otras les dijeron que estaban haciendo unas “caminatas ecológicas”, mientras que en realidad venían en búsqueda de nuevas reservas petroleras.

IMG_6403Don Reynaldo cuenta que a su finca, que tiene “180 hectáreas, le metieron 96 bombas, es decir, una bomba por cada dos hectáreas”. Y continúa: “un bombardeo como ese nos destruyó nuestras aguas. Las hemos perdido en el 50% y nuestra quebrada ahora se seca en verano”.

Don Reynaldo está claro en no permitir que las petroleras continúen avanzando, porque para él, la sísmica es “un terrorismo a la tierra y el agua”, que les ha destruido esas que son sus más grandes riquezas.

Por eso ahora, él y otras personas de la región temen que Parex, una empresa canadiense que llegó a la zona en los últimos meses, esté queriendo hacer fracking en su territorio. Y ellos no están dispuestos a sufrir de un nuevo terrorismo, solo quieren vivir en paz.

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Fotografía tomada de internet página web municipio Guamal

Reunión Ecopetrol y comunidades en Los Llanos Orientales (municipios Guamal, Castilla La Grande, Acacias, San Martín, entre otros)

Debate: pozo Lorito 1

Lugar de reunión: Gobernación del Meta

Testimonio 1. “En la licencia ambiental “madre” del pozo Lorito 1, el río humadea era río, en las reformas a la licencia posteriores, el río Humadea se volvió un caño”.

Comentario: El pozo Lorito 1 se quiere perforar a 100 metros del río Humadea, sobre un acuífero libre.

Testimonio 2. “El caño Camoa conocido por caño por siempre en la región, se volvió río en la resolución del Anla”

Comentario: El proyecto petrolero requiere inyectar agua a los pozos productores y la tomará del caño, ahora río.

Las empresas petroleras y el Anla son “dios”, vuelven los ríos caños, y a los caños ríos

 

 

Autores: OPSUR, CEDIB Y CENSAT AGUA VIVA – Amigos de la Tierra Colombia

Gráfica alusiva a Ultima Gota - Fracking en LatinoAmérica Soberanias Tuteladas, Nuevas Fronteras, Principio Precautorio, Resistencias. FRACTURA EXPUESTA n3

Empresas y gobiernos clavaron sus ojos sobre yacimientos de frontera: no convencionales y offshore. El estancamiento de los niveles globales de extracción tradicional de petróleo y el improbable descubrimiento de mega yacimientos, son parte del problema que se agudiza con el incremento exponencial del consumo de energía –no sólo por los países del Norte global sino, también, por las economías emergentes, como China e India.

Para ver el documento completo en PDF Ultima Gota – Fracking en LatinoAmérica Soberanias Tuteladas, Nuevas Fronteras, Principio Precautorio, Resistencias.

 Gert Steenssens / EsperanzaProxima.net

Gert Steenssens / EsperanzaProxima.net

Autoras: Bibiana Duarte Abadía y Tatiana Roa Avendaño

 

Resumen: En los páramos hoy se expresan gran parte de los conflictos sociales y ambientales originados por la expansión minera, lo que evidencia múltiples dilemas de valoración y encuentro de intereses que están asociados a los diversos contextos culturales, ambientales, históricos, sociales y económicos. Para comunidades alejadas de estos espacios – sociedades urbanas -, la importancia de los páramos se centra en el suministro de agua. Esta valoración subyace del encuentro de concepciones ecológica y económicas. Sin embargo es reduccionista e inviable al excluir valoraciones socio – culturales que a su vez se constituyen por las relaciones establecidad con el páramo.
Este artículo buscará mostrar las diversas concepciones y valoraciones existentes sobre los páramos y los efectos que éstas tienen en un contexto de justicia hídrica.
Palabras claves: páramos, lenguajes de valoración, agua, conflictos sociales, conflictos ambientales, justicia, justicia hídrica.

Artículo publicado en Revista Javeriana. Enero – Febrero 201. Número 801. Tomo 150.

 

Ver artículo completo en: El dilema de valoración de los páramos. El caso de Santurban

Author(s): Rutgerd Boelens | Bibiana Duarte | Rossana Manosalvas | Patricio Mena | Tatiana Roa | Juana Vera

ABSTRACT

Ilustración Angie Vanessita www.acdesign.tk

Ilustración Angie Vanessita http://www.acdesign.tk

This paper examines the threats to Indigenous water rights and territories in the Andean countries. It analyzes how water and water rights are embedded in Indigenous territories, and how powerful actors and intervention projects tend to undermine local societies and indigenous livelihoods by developing large-scale water infrastructure. Three cases illustrate the encroachment process. In Colombia, the Embera Katio people’s water territory is colonized by a large-scale hydropower development project. In Ecuador, large-scale drinking water development for megacities aims the water belonging to the Oyacachi community’s indigenous highland territory. In Peru, communal water rights of the Colca Valley indigenous peasantry are under threat because of large-scale irrigation development. As the cases show, Indigenous peoples and communities actively contest the undermining and subordination of their water and territorial rights through a myriad of multi-scalar livelihood defense strategies. The challenges that indigenous peoples face to defend their water-based livelihoods are, however, enormous and growing every day.

Keywords
water rights, policies, politics, hydraulic megaprojects, Indigenous territories, livelihoods, culture, neoliberalism, social mobilization, Andean Nation, Andean region.

Acknowledgments
This paper is based on action-research and academic investigations realized by researchers of the Justicia Hídrica alliance from 2009 to 2011. The Justicia Hídrica alliance is abroad international network of scholars, activists, grassroots leaders and water professionals committed to critical water policy and rights analysis, working chiefly in Latin America, but also in Africa, Asia, North America and Europe. Research, training and advocacy activities are done in close collaboration with indigenous, small-holder and civil society organizations (see http://www.justiciahidrica.org)

See paper: Contested Territories: W at er Rights and the S truggles over Indigenous Livelihoods

Libro Minería territorio y conflicto. Editores: C. Toro, J. Fierro, S. Coronado y T. Roa Avendaño

Libro Minería territorio y conflicto. Editores: C. Toro, J. Fierro, S. Coronado y T. Roa Avendaño

Tatiana Roa Avendaño1

Los derechos de los herejes no se mendigan,

se instauran en micro-zonas de la sociedad mediante resistencias.

Porque los herejes son infinitamente más inermes que los congresistas de las repúblicas.

No tienen otra alternativa que resistir, desobedecer, ser tenaces e irreductibles”

Mario Calderon

Una tarde de noviembre, un desfile de comparsas sorprendió las calles de Bucaramanga2. Se destacaba la de un gran pulpo de enormes tentáculos que, junto a unos robots, representaba a las empresas trasnacionales mineras e instituciones financieras, en una alegoría del poder que se extiende para apoderarse de las riquezas de las alta smontañas. En otra comparsa de diversos animales, sobre salía un gran pez al que acompañaban campesinos, mujeres, niños y niñas llevando cartelesy cantando consignas alusivas a los ríos, al agua y a la vida.

Había más: atarrayas y pescadores que denunciaban la destrucción de los ríos y, con eso, la desaparición de la fuente de su sustento, un robot de cianuro y mercurio, payasos, muñecas gigantes, bandas musicales, todo ello asombraba a los transeúntes.

Al llegar a una céntrica plazoleta de la ciudad, las comparsas hicieron para el público un performance en el que todos estos personajes se enfrentaban: simulaban la lucha entre las empresas mineras, por una parte, y los defensores de la vida y opositores al extractivismo, por otra. Al final, todos los animales unidos pudieron derrotar al gran pulpo minero.

Las comparsas fueron obra de mujeres y hombres campesinos, indígenas, afrodescendientes y pobladores urbanos e irrumpieron en la capital de Santander denunciando teatralmente los intereses económicos de lasmineras sobre sus territorios. En esta escena se consiguió entablar un diálogo entre los pobladores del campo y los de la ciudad, que estaban dentro de la representación o que fueron llegando a observar el desfile.

Como mucho de lo que hacen las organizaciones sociales, culturales y ambientales en Santander, las comparsas se hicieron para sensibilizar al pueblo santandereano acerca de la amenaza minera sobre las cadenas de páramo del oriente colombiano, que son especialmente territorios de agua, y acerca de los riesgos en que están los ríos por la construcción de grandes hidroeléctricas

En las comunidades de Santander, como en otras que habitamos en el sur global, se ha asumido la práctica de laresistencia como una estrategia de lucha mancomunada y propositiva, como una posibilidad para frenar las amenazas extractivistas, el despojo y las expropiaciones culturales y espaciales, proponiendo y abriendo las puertas a otras manerasde habitar y construir el territorio.

Este artículo reflexiona sobre los procesos deresistencia a la gran minería en Colombia, destacando los diferentes elementos y estrategias que utilizan las comunidades y losmovimientos sociales para dar forma a estos procesos. Interesa preguntarse sobre las estrategias y los argumentos de las resistencias locales frente a los proyectos y las políticas mineras, así como frente a las empresas mineras y sus promotores. ¿Cuáles son los lenguajes con que las comunidades fortalecen sus resistencias?¿Cuáles han sido sus estrategias para detener las amenazas a su territorio y cultura?¿Cómo han conseguido atraer a nuevos sectores de la sociedad para que se sumen a las resistencias?

Leer texto completo. Palabras para narrar la resistencia

1Ambientalista, hace parte del equipo de trabajo de Censat Agua Viva. Este artículo contó con los valiosos aportes de la antropóloga Jessica Toloza y la editora Luisa María Navas.

2Las comparsas recorrieron las calles del Barrio La Joya de la ciudad de Bucaramanga y luego se introdujeron en el centro de la ciudad, en el acto de inauguración del II Festival de Expresiones Rurales que se adelantó entre el18y el20denoviembrede2011.

Tatiana Roa Avendaño1 y Bibiana Duarte2

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Encuentro investigadores Alianza por la Justicia Hídrica: Joan Martínez Alier, Edgar Isch, Antonio Gaybor y Rutgerd Boelens

Resumen

Construir represas para producir hidroeléctricidad implica transformar las áreas donde ellas se instalan o que influyen, en forma tal que el capital cuenta con mayores espacios para circular y dominar libremente. Se trata de una reconfiguración territorial cuya condición es un juego de negociaciones que imponen las empresas constructoras a las poblaciones afectadas. Este artículo analiza las estrategias de la empresa Isagén, responsable del levantamiento de Hidrosogamoso, para controlar las aguas de la cuenca del río Sogamoso; la posición de los actores que negocian y la forma como éstos enfrentan las primeras transformaciones territoriales.

En las etapas iniciales de negociación, los escenarios dispuestos para ello se caracterizan por una notoria desigualdad de poderes en favor de la empresa, lo que hace que las decisiones favorezcan los intereses de Isagén y vaya en detrimento de las poblaciones, al despojarlas de sus derechos de acceso libre al agua con la que aseguran su subsistencia.

Introducción

En Colombia, dadas las normas constitucionales y legales, para construir proyectos de infraestructura en los territorios se requiere que haya escenarios de negociación y de acuerdos entre las empresas y el Estado por una parte, y las poblaciones por otro. Las valoraciones de los territorios difieren y se contraponen entre unos y otros actores y eso ocurre de manera particular en el caso de los proyectos relacionados con las aguas.

Las aguas han sido vitales en todas las sociedades, y alrededor de ellas se han construido sistemas de vida alternativos que a su vez de manera creciente se subordinan al sistema económico capitalista. El modelo neoliberal las considera como un recurso estratégico indispensable para sostener el sistema de producción y consumo. Un claro ejemplo es la generación de energía por medio de hidroeléctricas. Las represas se sitúan comúnmente en valles fértiles, donde la gente tiene acceso libre al agua o según normas de acceso locales; sien embargo, estos en territorios son considerados y calificados como ociosos o improductivos3 por el sistema dominante, y mediante procesos de negociación se reducen a un sólo juego de valoración: el económico. Las fuentes hídricas y los territorios se valoran desde la producción del capital y del crecimiento económico nacional. Construir represas para producir hidroelectricidad implica transformar las áreas donde ellas se instalan o influyen, en forma tal que el capital cuenta con mayores espacios para circular y dominar libremente. Se trata de una reconfiguración territorial cuya condición suele ser un juego de negociaciones que imponen las empresas constructoras a las poblaciones afectadas.

En este capítulo analizamos el caso de la inundación que provocará el proyecto hidroeléctrico del Río Sogamoso. Impactará directamente los valles del río Sogamoso y del Río Chucurí afectando 241 predios de ocho municipios santandereanos: Girón, Getulia, Zapatoca, Los Santos, Villanueva, Barichara, San Vicente de Chucurí y Lebrija. Aunque Girón es el municipio que aportará la mayor cantidad de tierras al proyecto, con un 31.7% del total inundado, Betulia será el municipio que recibirá los mayores impactos, pues este proyecto dividirá en dos partes su territorio. La represa desplazará mil personas por la inundación y otras mil serán afectadas por las transformaciones que sufrirá la cuenca.

Para leer el texto completo: Desarrollo Hidroeléctrico, despojo y transformación territorial

1Ambientalista, Coordinadora General de Censat Agua Viva, Magíser en Estudios Latinoamericano Universidad Andina Simón Bolívar, email: coordinacion@censat.org

2Ecóloga, M Sc. International Land and Water Management, investigadora en ecología política. Email: bibiana.duarte@gmail.com

3Svampa (2011: 184) utiliza el lenguaje descarnado de Alan García (2007), que considera estos territorios como “socialmente vaciables”.